Abrí la puerta de mis recuerdos,
rebusque en la parte mas profunda de mi mismo
y mis sentimientos afloraron,
entre una canción y un suspiro
como el ave fénix resurge de sus cenizas,
porque para volver a nacer
hay que morir
y la muerte solo es un proceso de cambio.
Quise extender la mano
para que alguien la agarrara
y la asiera fuertemente,
la necesidad hace a los hombres fuertes,
pero antes los debilita,
y hace que sus lágrimas broten en la desesperanza.
La vida es un puente
que hay que cruzar
y el tiempo es el que cruza
rápido y fugaz
y sin darte cuenta llegas al final del puente.
Abrir tu corazón,
y ofrecer este a quien lo necesite,
porque la vida se va,
pasa rápido, tan rápido…
que tienes que llenarla con lo bueno
que acontezca en esta,
para que el corazón sirva de abono
y las ilusiones florezcan en el alma.