Corriendo tras los sueños
encontré la verdad,
la verdad de sentirme libre
como el águila que vuela
por los rincones de la Tierra,
comprendiendo que la vida
no es mas que un instante
en un tiempo sin medida,
que nos enseña
y nos hace reflexionar sobre aquello,
que creyendo
tener
todo el
tiempo del mundo,
éramos capaces de realizar.
Pero cuando poco te falta
para cruzar el umbral,
lamentas el tiempo perdido
queriendo remendar
lo que la
experiencia
te ha dejado
al descubierto.
Pero ya es tarde…
los minutos se escurren
como un pez
en el agua
las horas se
nos escapan de las manos
y los días van llegando a su
ocaso
como nuestra propia vida.