del oscuro invierno
te soñé llorando entre mis brazos,
agarrada sin quererte ir de mis sueños,
sollozando y buscando aquel amor
que se perdió y que no se encontró mas
tras su
perdida.
Con el caer de la lluvia,
solo nos llamaba el recuerdo,
solo aquellas pequeñas cosas
que para nosotros eran grandiosas
y que nos hacían ver que la vida
no era más que un minuto de conciencia
en la inmensidad del tiempo
y que pasaba fugaz
como la visión de algo bello,
como el canto de un pájaro…
una flor en todo su esplendor…
una infinita caricia sobre nuestra piel…
un beso que se da despacio y con mucha ternura.
Las calles seguían mojadas
y el invierno seguía su procesión
de días oscuros
mientras que nuestros sueños,
se abrazaban en el recuerdo
en un sentimiento roto de dolor,
por la perdida
de aquello que para nosotros solo fue…
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