Te alejaste en mis sueños
me ignorabas, huías en el tiempo
aquel que separa la fina línea
entre el pasado y el presente.
Y te llamé,
te llamé en la desesperación
pero no me hiciste caso,
cada vez que te veía
recorría por mi cuerpo un sentimiento
que solo una lágrima es capaz de descifrar.
Quise amarte por última vez,
quise abrazar tu cuerpo
quise soñar una vez mas
y llegar al lugar donde las almas
se funden en un amor con desmesura.
Y lloré como nunca había llorado
y cada vez te ibas alejando un poco mas.
Te ofrecí mi mano,
para poder acariciar la tuya,
y sentir tu piel otra vez junto a la mía,
pero te desvanecías
como la niebla cuando sale el sol.
Y te dije que no te marcharas
te supliqué, te rogué
y te dije mil veces que te quería,
pero nada te hizo cambiar,
como un ave alzaste el vuelo
como un sueño te esfumaste al despertar.
Y lloré, lloré hasta la saciedad
sin ver que entre las nubes y el sol
estaban los sueños
aquellos que habíamos construido,
aquellos que teníamos cuando
los días los vivíamos con la ilusión
de sentirnos como amantes.
Pero como todo en esta vida
siempre hay un final,
una barrera que separa
dos partes de una misma cosa,
un jarrón que se rompe,
una lágrima que se pierde
en el abismo del desconsuelo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario