La luna brilla en tus ojos,
que miro con absoluta vehemencia
traspasando el umbral de la pasión
quedándome atónito ante tu gran belleza
rompiendo las vastas y extensas llanuras
de la sin razón,
surcando todos los mares
que me llamaban a buscar
esos cantos de sirena tan deseados como temidos,
sin darme cuenta que esos cantos
los sentía cuando hablabas,
cuando suspirabas, cuando amabas
y me decías que me querías.
La luna brillaba con esplendor
y en su luz… estabas tú.
con tu corazón y tu cara preciosa,
llamándome en la soledad de la noche
en un repentino y sombrío estado,
que la melancolía de tus recuerdos
evocaban la ilusión de tiempos pasados.
No hay comentarios:
Publicar un comentario